Cruz Azul al fin es el equipo que soñé por tantos años

Aquellos aficionados de Cruz Azul que nos acercamos a los 30 años o rondamos por esta edad y nos enamoramos de estos colores por herencia de nuestros padres, sabemos lo que es crecer añorando un campeonato. Escuchamos durante mucho tiempo de los vuelos de Miguel Marín, la épica de Carlos Hermosillo, el carácter de plantarse en la Libertadores, la dominación de una década y más, pero sin poder presumir nuestras propias experiencias.

Vivimos momentos amargos con finales perdidas, plantillas que daban pena y un sin fin de polémicas extra cancha que nos hacían preguntarnos: ¿por qué seguimos aquí?

En redes se ha popularizado un pensamiento colectivo que dice, «que envidia con los nuevos aficionados jóvenes de Cruz Azul, porque a su edad yo lloraba, pero ellos están festejando hoy de títulos». Y es que sí, ya vieron a la Máquina coronarse en el 2021 de la mano de Juan Reynoso y este año con Joel Huiqui. Contemplaron la gloria internacional con Vicente Sánchez y hoy el Campeón de Campeones.

Por si fuera poco, esos galardones no han llegado de la nada, se consiguieron con un equipo que hoy, ya es maduro. Hoy no se habla de que Cruz Azul debe competirle a cualquiera, hoy Cruz Azul es el equipo a vencer. Porque el proyecto, sí ese que para muchos es invisible, le ha dado a la Máquina una calidad competitiva increíble.

Hoy este es el equipo que tantas veces soñé, uno que se impone en minutos finales, que no tiene miedo a atacar, que maca golazos, que es eficiente, con un entrenador que se caracteriza con estos colores sin ser altanero y unos futbolistas que dan la cara por la institución.

El ingeniero Velázquez llegó entre una revolución de la Cooperativa La Cruz Azul y tuvo que aguantar críticas de muchos entre los que me incluyo porque el equipo se deshizo de sus monarcas para sanar las finanzas. Pero finalmente cumplió su palabra al construir un equipo que apunta a ser de época.

Iván Alonso es directamente el segundo responsable de lo que hoy es esta Máquina, porque compite como ninguno, pero se planifica como los mejores. Las decisiones polémicas están ahí pero los resultados también, tal vez sin casa, nómadas, pero con absoluta constancia que hoy le da alegría a su afición.

Claro que fue doloso vivir todos esos pasajes oscuros de Cruz Azul, pero hoy, hoy disfrutemos, porque como afición somos la que más lo merecemos. Eso sí, sin quitar el dedo del renglón porque hay que ir por más.

Deja un comentario