Cruz Azul visitó esta noche a Bravos de Juárez para la jornada 4 del Clausura 2026, en donde encontraron sus primera anotaciones de manera inmediata en el partido, algo que le regresó emociones positivas a la afición celeste después de las noticias recibidas en los últimos días.
Pero partamos de la alineación, la Máquina salió al campo con Andrés Gudiño en la portería, Gonzalo Piovi, Erik Lira y Willer Ditta en la línea de 3 complementada con Rodolfo Rotondi y Omar Campos como carrileros. La media cancha con Charly Rodríguez, Jeremy Márquez y Agustín Palavecino, dejando en la ofensiva a José Paradela y Gabriel Fernández.
Es importante mencionar que Jorge Sánchez se quedó en la banca porque las negociaciones con PAOK siguen vigentes, su salida no está asegurada, pero sigue siendo una posibilidad, así que lo pertinente es evitarle posibles lesiones.
La primera jugada fue el saque de los locales que intentaron retrasar su juego y permitieron que Cruz Azul tomara el esférico para mandarle un pase en diagonal a Palavecino, quien remató pegado al poste más lejano de Sebastián Jurado para colgar el tanto que hizo festejar a los cementeros presentes.
Todavía se seguía celebrando el tiro de Palavecino cuando Juárez tuvo una nueva salida grosera que quedó en los pies de José Paradela para rematar con colocación desde fuera del área, batiendo a Jurado una segunda vez.
Cruz Azul continuó con su ofensiva y casi mete el tercero antes del cuarto de hora, pero tras la salvada de Sebastián en su meta, los locales empezaron a emparejar el duelo para buscar el descuento, particularmente desde balón parado con un disparo lejano que Gudiño resolvió de gran manera con un lance espectacular.
Conforme pasaban los minutos, los dos equipos empezaron a enfrascarse en una disputa que manchó el juego y el único perjudicado era el cuadro de Larcamón, pues perdieron ritmo y de poco a poco Bravos se acercó para hacer nuevamente figura a Andrés Gudiño.
La buena noticia es que a pesar de ese pasaje turbulento de la Máquina, la media cancha cementera estaba intacta, por lo que pudieron encontrar una combinación con la ofensiva que terminó en un centro para el Toro Fernández que en su afán de rematar, asistió a Rotondi que encontró su primer tanto del torneo.
Cuando parecía que el partido estaba encaminado a ser tranquilo para Cruz Azul, un centro de Juárez terminó en un remate de cabeza que le dio en el brazo a Palavecino, por lo que tras revisar el VAR, se definió penal a favor de los locales a pesar de los reclamos de la Máquina. Sin embargo, antes del cobro, el silbante expulsó a Nicolás Larcamón y su auxiliar técnico por reclamarle su revisión en el videoarbitraje.
A pesar de que Gudiño trató de evitar el descuento, Bravos hizo el descuento desde los once pasos. Si bien se puede reclamar el dudoso penal, a minutos de terminar el primer tiempo no es posible que el equipo al que estás dominando te arrincone con centros, peor aún es que el entrenador se arriesgue a reclamos innecesarios.
La segunda mitad arrancó sin cambios de parte de Cruz Azul, pero el control en el campo siguió a favor de la Máquina, a tal grado que a los 51 minutos cayó el cuarto gracias a Charly Rodríguez que llegó solo desde la media cancha para rematar con fuerza.
Los celestes todavía tuvieron otra chance para acumular otro tanto en la cabaña de Jurado, pues se marcó un penal favorable a Cruz Azul que cobró Rotondi, pero envió al poste. Tras esta acción, hubo un par de cambios celestes, saliendo Paradela y Charly para darle minutos a Luka Romero y Amaury Morales.
Con el marcador en goleada y Cruz Azul claramente superior cuando se lo proponía, Bravos aprovechó nuevamente un balón parado sobre los 80 para alcanzar un doble remate que le dio su segundo tanto de descuento. Una vez más los cementeros no estuvieron concentrados para resolver el partido. Lo peor de todo para los azules es que en el reclamo de la jugada, el Toro se fue expulsado de manera innecesaria.
Era el momento para que los locales buscaran dos goles con 6 minutos más el tiempo de compensación contra un Cruz Azul conformado por solamente 10 elementos. Lo anterior provocó que enviaran de cambio a Jorge Sánchez y Mateo Levy en lugar de Omar Campos y Amaury.
Se agregaron un total de 7 minutos, tiempo en que Bravos encontró su tercer gol, la manera de complicarse las cosas para Cruz Azul era más que evidente y ahora era importante evitar el ridículo. Amaury García fue enviado al campo para tratar de darle calma a la zona baja, mientras que el sacrificado fue Márquez.
Al 99 se marcó un tiro libre más para Bravos, en apariencia la última jugada tras un contragolpe mal ejecutado de Cruz Azul que dejó a varios elementos comprometidos en zona ofensiva. El balón rebotó, se fue al medio campo y llegó el silbatazo final.
Se celebra, pero es completamente indigno cerrar así un partido que estaba para el 5 a 1.
