En las horas recientes se habló mucho de la posibilidad de tener a Hirving Lozano como refuerzo de Cruz Azul, pues el mexicano salió de manera inesperada de San Diego y busca su nuevo destino, por lo que ha sido ofrecido a diferentes equipos de la Liga MX, pero en la Máquina hay serias dudas sobre su incorporación.
A pesar de que las fuentes regulares de Cruz Azul apuntaron que no hay nada entre Lozano y la Máquina, el reportero especializado en fichajes, César Luis Merlo, confirmó que hay negociaciones entre ambas partes con el fin de resolver el único inconveniente para contratar a Hirving, su salario.
Se dice que el extremo mexicano cobra entre 6 y 7 millones de dólares al año o por lo menos eso percibía en la Major League Soccer. Esta cantidad es imposible para Cruz Azul, más si tomamos en cuenta que sería un futbolista no solicitado y que no tiene cabida en el plantel.

La única ventaja que significa contratar a Lozano es que no necesita plaza de NFM y es talento probado, pero las características de Hirving hacen que funcione solamente como extremo, posición que Cruz Azul no utiliza en su esquema táctico, sino Amaury Morales tendría más minutos.
Además, los antecedentes problemáticos de Lozano con el vestuario y cuerpo técnico no hablan muy bien de él y si recordamos que Nicolás Larcamón prácticamente hizo limpieza de vestidor para no tener quien le cuestione, pues suena contraproducente llevar a alguien con voz crítica como el ex Napoli.
